La ASOCIACIÓN DE INFANTES DE MARINA DE LA A.R.A. una vez más se hizo presente, esta vez representado por el señor Capitán de Navío D. Claudio PÉREZ ORTIGUEIRA quien desinteresadamete reemplazo al Vicealmirante de IM Juan Roberto MARÍN que fuera designado para este evento y que circunstancias fortuitas se lo impidieron, en un establecimiento educacional del sur de nuestro país para rendIr su homenaje, a más de 32 años de su paso a la eternidad, al Cabo Segundo de Infantería de Marina Post Mortem MARIO ALMONACID.

Esta vez fue en la Escuela 26 de la ciudad de COMODORO RIVADAVIA de la provincia del CHUBUT, donde el Capitan PÉREZ ORTIGUEIRA pronunció estas sentidas palabras ante los padres del héroe, alumnos, personal docente de dicho instituto, funcionario municipales, delegaciones de Veteranosde Guerra y medios locales

Se puede afirmar sin atisbo de duda que héroes hubo, hay y habrá siempre. Desde la mitología de los griegos a la historia reciente, hay innumerables ejemplos de heroísmo y abnegación. El Aquiles en Troya de la Ilíada, Leónidas en las Termopilas, Juana de Arco en Orleans o Florence Nightingale en la Guerra de Crimea, son ejemplos tangibles de ese rasgo cualitativo de los seres humanos, que no distingue sexo, ocupación o clase social. Nuestra historia nacional no se aparta de esa premisa, San Martin, Belgrano y Brown, fueron abanderados del heroísmo en los albores de nuestra patria. Grandes fueros sus gestas y acciones que posibilitaron el engrandecimiento de nuestra republica.

Hubo también hechos que, si bien fueron de menor incidencia en el resultado final de nuestra formación como nación, no se apartaron del patrón que da significado al heroísmo. Allí se inscriben, el Sargento Cabral en San Lorenzo, Samuel Spiro a bordo de la Carmen en Arroyo de la China, Martina Céspedes y Manuela Pedraza durante las invasiones inglesas. Todos ellos responden al ideal que nos hemos ido formando cuando hablamos de los héroes. Pero, que es en realidad un héroe. Según el diccionario, tanto el héroe como la heroína son personas ilustres y famosas por sus hazañas o virtudes. Tenemos entonces una definición que requiere de fama, hazañas o virtudes para caracterizar al héroe. Pero entonces quien no es famoso o haya cometido grandes hazañas, no puede ser un héroe. Vayamos entonces al resto de la definición, donde se habla de las virtudes. He aquí la llave para interpretar correctamente lo que se quiere explicar. Entendida la virtud como la disposición constante del alma para las acciones conformes a la ley moral, ella nos lleva indefectiblemente hacia el valor, al cual entendemos como la virtud de las cosas para producir sus efectos. Dicho en lenguaje llano, virtudes y valores se dan la mano y son el andamiaje primario para cualquier individuo de la raza humana. Dicho esto entonces, todos podemos ser héroes? A primera vista, esta parece ser una premisa cierta y de eso se trata lo que vengo a contarles.

Mario Almonacid nació en Comodoro Rivadavia y creció caminado las mismas calles que nos rodean, sin embargo, lo que realmente hoy y aqui nos convoca, es que fue alumno de esta misma escuela. Un dia, traspuso estas mismas puertas de la mano de sus padres y aprendio a leer y escribir, la historia y la gramática, la suma, la resta, la multiplicación y el dictado, el respeto por sus maestras y por su bandera. Aquí aprendió a ser un argentino con raíces chilenas, cantando aurora todas las mañanas. Despues de haber finalizado sus estudios secundarios en la ENET N° 1, en 1981 se incorporo a la Infantería de Marina para cumplir con el servicio militar obligatorio, siendo el Batallón de Infantería de Marina N° 1 quien lo recibiera como conscripto bisoño. Muchos días y noches de instrucción a lo largo de ese mismo año lo transformaron en un orgulloso infante, tal cual lo retrata la foto con que lo recordamos vistiendo su uniforme. A principios de 1982 su unidad fue alistada para formar parte de la Operación Rosario, planificada para obtener el control militar de los archipiélagos de Malvinas, Georgias y Sándwich del sur, hasta ese momento bajo ocupación británica. El 2 de abril se iniciaron las acciones, a través de un exitoso desembarco en suelo malvinense, cuyo resultado significo la rendición de la guarnición inglesa y el izamiento de la bandera argentina en ese querido territorio.

Al día siguiente, el 3 de abril de 1982, las fuerzas argentinas que tenían la misión de conquistar las islas Georgias, iniciaron un helidesembarco con apoyo naval sobre Grytviken. Con la primera ola desembarcada y en posición, se ordeno el despegue de la segunda, la cual zarpo desde la cubierta del ARA Bahía Paraíso a las 11.47. Durante su aproximación al objetivo y a instantes de llegar al mismo, el helicóptero Puma del Ejercito Argentino que transportaba a los infantes de la armada recibe un nutrido fuego enemigo que le causa serias averías, no obstante lo cual logra aterrizar y ponerse fuera del alcance de las armas antes de quedar completamente inutilizado. Sin embargo, el ataque enemigo ya se había cobrado con creces la valentía de pilotos e infantes, en el interior del helicóptero yacían los cuerpos sin vida de los conscriptos de infantería de marina Almonacid y Aguila. Podrían haber sido otros, pero fueron ellos los que perdieron la vida empuñando las armas de la patria.

El relato de los hechos nos conmueve y nos llena de congoja, pero al dolor de la perdida que nunca se supera, se lo enfrenta con la templanza de saber que a los valientes caídos con honor, no se los olvida, más allá del devenir de la historia. Hablamos de héroes, virtudes y valores, pero son estos últimos los que nos permiten entender como un joven igual a tantos otros se convierte en héroe. Son esos valores, adquiridos en edad temprana a través de la educación en la familia y la escuela, los que trascienden a la vida misma y son legados como ejemplos a las nuevas generaciones. Por ello, la Asociacion de Infantes de Marina de la Armada de la republica Argentina ha decidido aunar en un solo homenaje, a la educación formadora de hombres íntegros, encarnada en un joven que ofreció su vida defendiendo el honor de su patria y su bandera. Valgan estos recuerdos para aquellos que ya no están y que sirvan también para nosotros y los que nos siguen, porque para empezar a ser al menos héroes de nuestras propias vidas, solo hace falta transformar los deseos en realidades y las ideas en hechos. Solo me resta imaginar estas aulas hace muchos años y me parece escuchar entre la algarabía y las voces de los niños, un alta en el cielo cantada con voz infantil y un MARIO ALMONACID, PRESENTE SEÑORITA!!

Los medios locales destacaron el evento con títulares como éstos: DIARIO PATAGÓNICO - EN UNA INICIATIVA IMPULSADA POR LA ASOCIACION DE INFANTES DE MARINA DE LA ARMADA ARGENTINA En la Escuela 26 descubrieron una placa en homenaje al soldado Mario Almonacid. El acto desarrollado en la escuela primaria a la que asistió el primer soldado argentino caído en Malvinas contó con la presencia de sus padres. DIAIO CRÓNICA: Se descubrió una placa recordatoria en homenaje a “Mario Almonacid” En instalaciones de la Escuela N° 26, institución a la que asistió el Conscripto Mario Almonacid, se descubrió en la entrada, una placa recordatoria, perpetuando su memoria y reconociendo su valor, lealtad y heroísmo durante la guerra de Malvinas.